Pisando el área, por MAP

“Marmolazo”

La palabra no está en el diccionario, pero así es como definió el congreso de Ancera uno de los asistentes y me pareció una manera muy gráfica de hacerlo: “Ha sido un auténtico ‘marmolazo”, me dijo. Y uno se imaginaba algo pesadísimo que solo con aguantarlo te deja exhausto… como así fue. Tanto, que ese mismo interlocutor añadía que si él fuera parte del comité de Ancera se sentiría avergonzado.

Redacción Autopos

congreso-anceraYo no diría tanto, porque el que más y el que menos sabe que la responsabilidad es de su presidente Miguel Ángel Cuerno, que desde tiempos inmemoriales asume la gestión de los contenidos del congreso y emplea una política de hechos consumados con los miembros del comité, a los que hasta ahora parecía que así les iba bien.

Además, la ampliación del comité es de hace unos meses, y es normal que los nuevos se hayan mostrado prudentes y dejado hacer según los usos y costumbres… Otra cosa es cómo evolucionen los acontecimientos a partir de ahora, entre otras razones porque entre esas nuevas incorporaciones hay quienes no están dispuestos a que todo siga igual.

Dicho esto, el congreso fue un despropósito.

Lo fue ya el partido de fútbol previo (ni una sola referencia al mismo durante el congreso por vergüenza torera), reclamando desesperadamente jugadores el día anterior a los representantes y distribuidores locales para al menos poder jugar, ya que reeditar el encuentro entre proveedores y distribución era tarea imposible por la práctica total ausencia de los primeros, espantados por el propio Cuerno.

Lo es su punto de partida, un congreso cerrado a la distribución… siempre que no se pague como partner o patrocinador, que entonces cualquier proveedor puede acudir. ¿El coste? Pues depende de cómo le caigas al presidente de la patronal. Así de profesional.

Y lo fueron sus contenidos, con ponencias y ponentes muy asociativos, que además podían haber resuelto sus aportaciones de una forma mucho más concisa y vistosa, desaprovechando la oportunidad que supone un congreso para abordar otros asuntos de mayor interés en una época de especial incertidumbre como la que se está viviendo (el que la ponencia de Miguel Ángel Jimeno, de la revista Talleres en Comunicación, basada en opiniones, fuera la más entretenida da muestra del nivel). Ni datos, ni análisis…

Y a riesgo de herir susceptibilidades, también lo fueron los numerosos homenajes a quienes tristemente nos han dejado durante los últimos doce meses. Hasta seis hubo. Y son merecidos la mayoría, especialmente el de Francisco Aznar por su vinculación histórica con la propia Ancera, de la que fue vicepresidente, pero otros colectivos lo resuelven de otra manera y será por algo.

Al final, y en cualquier caso, todo depende del nivel de exigencia que tengamos como sector. Y estaría bien poder presumir de hacer las cosas bien, sentir ese orgullo de pertenencia por nuestra profesionalidad y buen hacer (desde la propia distribución se muestra ese camino con cada vez mayor frecuencia).

Lamentablemente no es el caso del congreso de Ancera.

Comentarios:

  1. 11/06/2018 16:01Y digo yo

    No puede estar más de acuerdo con esta opinión. Y con el término “marmolazo”… Añadiría que me recuerda a la cocina de una casa vieja… anticuado en formato, desgastado en contenidos, exagerado en recuerdos…
    Que nadie se lo tome a mal… ¡pero este congreso no representa a la distribución! Y sí, más de uno sentimos vergüenza.

  2. 12/06/2018 09:22Alfonso

    Siempre lo mismo y con los mismos. Esto esta anticuado!!! A ver si se dan cuenta de una vez que hay vida más allá de los típicos distribuidores y proveedores, de hecho, cada vez más los proveedores “no homologados” en grupos de distribución estamos más presentes en el mercado gracias a nuestro buen hacer y trato directo, sin tanta burocracia de por medio.

  3. 12/06/2018 17:50Antonio

    !Vamos, vamos! que el presi el solo nos cuesta más de 200 mil pavos anuales Ancera + secretaria + asesores, no incluidos en el precio de promoción…
    No me extraña que se agarre al cargo como los murciélago-vampiro al cuello de una vaca en transilvania. Al final habrá una fuga de socios fabricantes o como ellos llaman ( prefered partners who pay all), tiempo al tiempo…

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