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El grupo ASER, de convención en Tenerife

Reivindicando los tres valores que caracterizan al grupo de distribución: cercanía, innovación y personas, ASER ha celebrado en Tenerife su segunda convención, siempre con el objetivo de fomentar el contacto entre socios y proveedores.

Redacción Autopos
  • La convención, en Tenerife.

  • Y para empezar, visita al Teide

  • El presi del grupo y su predecesor.

  • El Hotel Ritz-Carlton Abama.

  • Parte del equipo de la central de ASER.

  • En barco a La Gomera con los todo terrenos dentro.

  • En ruta.

  • Siguiendo la estela…

  • En el parque nacional de Garajonay.

  • Al filo de lo imposible.

  • Cena en una platanera.

  • Los comensales.

  • Entre las actividades, montar en helicóptero.

  • A vista de pájaro.

  • Otros prefirieron jugar al golf.

  • Preparado para la cena de gala.

  • El presi, dirigiéndose a los invitados.

  • Reconocimiento al socio anfitrión.

  • … Y a los proveedores. Tudor regaló un reloj a todos los asistentes.

  • Y a bailar…

  • ¡Nos vemos en la próxima convención!

Con el lujoso hotel Ritz-Carlton Abama como sede, en el suroeste de la isla, ASER organizó una serie de actividades, como excursiones al Teide y a la vecina isla de La Gomera, la posibilidad de montar en motos acuáticas, en helicóptero o disfrutar de una sesión de masaje y spa, o la celebración de una cena en una platanera, además de la de gala en el mismo hotel, con el ánimo de que socios y proveedores pudieran compartir experiencias y favorecer la relación entre unos y otros.

Como señalaba el propio gerente del grupo, José Luis Bravo, el principal objetivo de esta convención “es que proveedores y socios, socios y proveedores, nos conozcamos, convivamos, conozcamos mejor nuestros respectivos negocios, la problemática de cada uno, y aprendamos unos de otros”. Y eso es lo que se persigue, y no solo a través de las actividades conjuntas, sino facilitando, con el propio concepto de viaje en sí, la oportunidad de que, estando en el mismo espacio directivos de las empresas proveedoras y todos los socios, puedan acceder unos a otros para profundizar en determinados aspectos de lo que los une o puede unir.

Siempre eso sí desde la cercanía y la puesta en valor de las personas, algo en lo que Bravo insistía una y otra vez: “Me gusta que la gente se sienta a gusto, que note nuestro afecto, por eso tenemos detalles personales con nuestros proveedores, con cada uno de ellos, con la mejor intención y sobre todo de corazón”. Pero no solo, también con los nuevos asociados, como se pudo comprobar durante la última cena, que fue cuando se realizaron los reconocimientos.

Una última cena donde también el presidente del grupo Max Margalef se dirigió a los asistentes,  en lo más parecido a un discurso institucional, volviendo a referirse a los principios del grupo, hablando primero de innovación, “como innovador fue el congreso de ASER del pasado mayo, una forma muy acertada de transmitir nuestro ADN al mercado; también la iniciativa de aprovechar las mejores prácticas de diferentes socios, que nos va a llevar a unos a ir a casa de otros para aprender cómo trabajan, o el propio ‘Recambiazo’, que tanto nos ha ayudado…”.

Y lo unió con las personas: “No somos los más grandes ni los de mayor volumen, así que tenemos que tener imaginación, innovar… y contar con personas que marquen la diferencia. Y en ASER tenemos la suerte de contar con un gran equipo, liderado por José Luis (Bravo), que nos da esa diferencia en el mercado, lo que me gustaría reconocer públicamente”.

Para terminar, se refirió a la cercanía, en este caso la suya, para transmitir un mensaje a sus compañeros de grupo: “Me gusta estar cerca de vosotros, no sentarme con las mismas personas para poder hablar con todos y enriquecerme también con vuestras vivencias; y en estos días me he encontrado con socios inquietos, preocupados por lo duro del mercado, la competencia… Pues os digo que no pasa nada por sufrir un poco: mirad las ostras y fijaros en cómo es la naturaleza. Porque cuando una ostra se abre y le entra un grano de arena, la ostra sufre, llora, pero les puede salir por ello una perla. Así que si lo hacemos bien, aunque nos pueda tocar sufrir en un momento determinado, la lágrima se puede transformar en perla”.

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